Ahorrar bien en Perú: errores comunes y cómo optimizar tu dinero

Foto ahorro

Lima, febrero de 2026.- Ahorrar dinero es una práctica cada vez más valorada por los peruanos, pero no siempre se traduce en estabilidad o crecimiento financiero. De hecho, solo el 42 % de la población logró ahorrar en 2024, según la Encuesta de Capacidades Financieras de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS), una cifra que evidencia que, más allá del ingreso, existen brechas importantes en los hábitos financieros.

Para Alonso Corcuera, SME Manager de Equifax – Infocorp, el principal problema no es únicamente cuánto se gana, sino cómo se gestiona el dinero. En muchos casos, las personas ahorran de forma desordenada o con prácticas que, lejos de proteger su economía, terminan debilitándola. “Ahorrar no es solo guardar dinero, sino tomar decisiones informadas y constantes que permitan sostener ese esfuerzo en el tiempo”, explica.

En ese contexto, el especialista identifica los errores más frecuentes al momento de ahorrar y comparte recomendaciones clave para optimizar el ahorro sin comprometer la salud financiera.

Ahorrar sin un objetivo claro

Uno de los errores más comunes es guardar dinero “por si acaso”, sin un propósito definido. Este tipo de ahorro suele utilizarse rápidamente ante cualquier gasto inesperado o incluso en consumos no prioritarios, perdiendo su sentido inicial.

El consejo es definir un objetivo concreto, como la creación de un fondo de emergencia, un viaje, estudios o una compra importante, y establecer un plazo realista. Tener una meta clara ayuda a mantener la disciplina y da coherencia al esfuerzo de ahorrar mes a mes.

Confiar solo en lo que sobra a fin de mes

Esperar a cubrir todos los gastos para recién ahorrar suele terminar en un resultado predecible: no se ahorra nada. Cuando el ahorro depende únicamente del excedente, siempre queda relegado frente a otros pagos.

La recomendación es separar el ahorro apenas se recibe el ingreso, aunque sea un monto pequeño. De esta manera, el ahorro se convierte en una prioridad y no en una consecuencia. Organizar los gastos con el dinero restante permite construir el hábito sin afectar el presupuesto mensual.

Mezclar el ahorro con el dinero de uso diario

Mantener el dinero destinado al ahorro en la misma cuenta desde la que se pagan los gastos cotidianos facilita el uso constante de esos fondos y dificulta el control.

Para evitarlo, lo ideal es destinar el ahorro a una cuenta distinta, lo que permite proteger ese dinero y diferenciarlo claramente del presupuesto de uso diario. Esta separación ayuda a reducir la tentación de usar el ahorro para gastos no planificados.

Ahorrar en opciones que no protegen el valor del dinero

Guardar el dinero solo en efectivo o en cuentas que no generan intereses puede parecer seguro, pero en la práctica implica que el ahorro pierda valor con el tiempo debido a la inflación.

El especialista recomienda evaluar alternativas simples y formales, como cuentas de ahorro que paguen intereses o depósitos a plazo, según el tiempo que se planea mantener el dinero sin usar. Elegir productos financieros adecuados permite que el ahorro no solo se conserve, sino que también crezca de manera gradual.

No considerar el flujo real de gastos

Separar dinero para ahorrar sin tener claridad sobre cuánto entra y cuánto sale puede generar ajustes forzados más adelante, afectando la estabilidad financiera.

El punto de partida debe ser un análisis realista de los gastos básicos, como alquiler, servicios y alimentación. A partir de ahí, se define un monto de ahorro que sea constante y sostenible, evitando comprometer necesidades esenciales.

No revisar ni ajustar la estrategia de ahorro

Un plan de ahorro que funcionaba hace algunos años puede dejar de ser efectivo si cambian los ingresos, las responsabilidades o las metas personales.

Por ello, la recomendación es revisar la estrategia de ahorro al menos una vez al año y ajustarla según la situación actual. Adaptar el plan permite que el ahorro siga cumpliendo su propósito y se mantenga alineado con las nuevas prioridades financieras.

Ahorrar bien no depende únicamente de ganar más dinero, sino de adoptar hábitos financieros conscientes y flexibles. Corregir estos errores y aplicar estrategias simples puede marcar la diferencia entre solo guardar dinero y construir una verdadera base de estabilidad económica a largo plazo.

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