Alerta digital en Latinoamérica: 7 de cada 10 ya cambió sus contraseñas

Cambio de Contrasena

Lima, enero de 2026.- En el marco del Día Mundial del Cambio de Contraseña, un estudio de Kaspersky revela un giro contundente en los hábitos de seguridad digital en Latinoamérica: el aumento de hackeos, filtraciones de datos y ataques de phishing está llevando a millones de personas a modificar sus contraseñas como medida preventiva para proteger su información personal y financiera.

En el caso peruano, las cifras reflejan con claridad esta tendencia. Según el informe, el 80 % de los usuarios en Perú tuvo que cambiar alguna de sus contraseñas por motivos de seguridad en los últimos seis meses, una señal inequívoca del creciente temor a perder el control de sus cuentas online. Este comportamiento se repite en otros países de la región, donde la seguridad digital se ha convertido en una preocupación cotidiana.

Cambiar contraseñas, una nueva señal de alerta digital

La frecuencia con la que los usuarios están actualizando sus claves marca un punto de inflexión en la forma de enfrentar los riesgos digitales. El estudio indica que el 25 % de los peruanos cambió las contraseñas de su correo electrónico o redes sociales en el último mes, mientras que el 54 % lo hizo en los últimos tres meses.

Estas cifras evidencian una mayor percepción del riesgo. Hoy, las cuentas personales —desde redes sociales y correos electrónicos hasta plataformas de comercio electrónico y servicios bancarios— concentran información sensible que puede ser utilizada por ciberdelincuentes para cometer fraudes, suplantación de identidad o extorsiones. El acceso no autorizado a una sola cuenta puede desencadenar un efecto dominó que comprometa múltiples servicios y exponga datos privados.

El aumento de amenazas digitales en la región

El cambio de comportamiento de los usuarios no es casual. En los últimos años, Latinoamérica ha experimentado un crecimiento sostenido de filtraciones masivas de datos, ataques de phishing cada vez más sofisticados, incluso impulsados por inteligencia artificial, y credenciales robadas que circulan en la web oscura.

En este escenario, las contraseñas dejaron de ser un simple requisito de acceso para convertirse en la primera barrera de protección frente a amenazas que pueden derivar en pérdidas económicas y daños reputacionales. La conciencia sobre estos riesgos ha llevado a que más personas tomen medidas activas para reforzar su seguridad digital.

“Hoy, buena parte de la vida personal, laboral y financiera de las personas está resguardada por contraseñas, lo que las convierte en un objetivo prioritario para los ciberdelincuentes. Si bien muchas plataformas han incorporado capas adicionales de seguridad, como la autenticación multifactor, el uso de claves débiles, repetidas o poco actualizadas sigue siendo uno de los principales puntos de entrada para los ataques”, explica Carolina Mojica, gerente de Productos para el Consumidor para las regiones Norte y Sur de América Latina en Kaspersky.

Según la especialista, el hecho de que los usuarios estén cambiando sus contraseñas con mayor frecuencia demuestra una mayor conciencia del riesgo digital y una intención clara de proteger su información frente a amenazas cada vez más complejas.

Buenas prácticas para proteger las cuentas online

Con motivo del Día Mundial del Cambio de Contraseña, los expertos de Kaspersky recomiendan adoptar hábitos de seguridad que ayuden a reducir la exposición a ataques digitales y fortalecer la protección de las cuentas personales.

Cambiar las contraseñas con regularidad

No es necesario esperar a sufrir un incidente. Actualizar las contraseñas al menos cada tres meses reduce el riesgo de accesos no autorizados, especialmente si los datos han sido filtrados sin que el usuario lo sepa.

Usar una contraseña diferente para cada cuenta

Reutilizar la misma clave en el correo electrónico, redes sociales o banca online es uno de los errores más comunes. Si una contraseña se filtra y se usa en varios servicios, los atacantes pueden acceder a todas las cuentas en cadena.

Crear contraseñas largas y difíciles de adivinar

Una contraseña segura debe tener al menos 12 caracteres y combinar letras mayúsculas y minúsculas, números y símbolos. Es fundamental evitar nombres propios, fechas de nacimiento u otra información personal fácil de identificar.

Activar la verificación en dos pasos

Siempre que sea posible, se recomienda habilitar la autenticación en dos factores. Esta capa adicional de seguridad puede impedir accesos no autorizados incluso si la contraseña ha sido comprometida.

Apoyarse en herramientas de seguridad confiables

Para evitar olvidar o repetir contraseñas, los administradores de claves permiten generar y almacenar contraseñas seguras. Además, contar con soluciones integrales de seguridad ayuda a proteger los dispositivos, detectar filtraciones de datos y resguardar aplicaciones sensibles, como las bancarias.

Un cambio cultural en la seguridad digital

El estudio de Kaspersky muestra que el miedo a los hackeos está impulsando un cambio cultural en la forma en que las personas gestionan su vida digital. La protección de contraseñas ya no se percibe como una tarea técnica, sino como una práctica esencial para resguardar la privacidad, el patrimonio y la identidad en línea.

En un entorno donde las amenazas digitales evolucionan constantemente, reforzar las contraseñas y adoptar hábitos de seguridad se convierte en una decisión clave para reducir riesgos y navegar con mayor confianza en el mundo digital.

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