Lima, enero de 2026.- Cada 28 de enero se conmemora el Día Internacional de la Protección de Datos, una fecha que invita a reflexionar sobre la importancia de resguardar la información personal frente al aumento de ciberataques, fraudes digitales y robo de identidad, riesgos que hoy afectan tanto a personas como a empresas en el Perú.
La digitalización acelerada de servicios financieros, comerciales y sociales ha ampliado las oportunidades, pero también ha expuesto a los usuarios a nuevas amenazas. En este escenario, la protección de datos personales se ha convertido en una prioridad no solo tecnológica, sino también legal y económica, especialmente tras la entrada en vigencia del nuevo reglamento de la Ley N.° 29733, Ley de Protección de Datos Personales, aplicable desde marzo de 2025.
La protección de datos como responsabilidad compartida
El nuevo marco normativo peruano refuerza las obligaciones de las empresas en materia de seguridad de la información, prevención de incidentes y notificación de filtraciones, al mismo tiempo que subraya el rol activo que deben asumir los ciudadanos en el cuidado de sus datos.
“La protección de datos ya no es solo un tema técnico; hoy es una prioridad legal, reputacional y financiera para negocios de todos los tamaños. La nueva normativa exige estándares más estrictos para prevenir incidentes, notificar vulneraciones y fortalecer los sistemas de seguridad”, explica Yanett Aybar, gerente central de Riesgos de Compartamos Banco.
Según especialistas en ciberseguridad, los ataques informáticos han evolucionado y hoy apuntan directamente a la información personal y financiera, considerada uno de los activos más valiosos en el entorno digital. Desde contraseñas hasta números de tarjetas, direcciones o historiales de consumo, cualquier dato mal protegido puede convertirse en la puerta de entrada a fraudes y extorsiones.
Cuatro recomendaciones clave para proteger tus datos personales
En el marco del Día Internacional de la Protección de Datos, Compartamos Banco comparte una serie de recomendaciones prácticas orientadas a reducir los riesgos y fortalecer la seguridad digital de los usuarios.
1. Protege tus cuentas y dispositivos
El primer paso para una adecuada protección de datos personales es contar con contraseñas seguras. Estas deben ser únicas, robustas y no reutilizarse en distintos servicios o plataformas. Asimismo, se recomienda activar la autenticación de dos factores en aplicaciones bancarias, billeteras digitales, correos electrónicos y redes sociales, ya que añade una capa adicional de seguridad frente a accesos no autorizados.
2. Reconoce los fraudes digitales más comunes
El robo de información suele producirse a través de técnicas como el phishing, mensajes fraudulentos, correos falsos o enlaces que imitan a entidades legítimas para capturar contraseñas y datos financieros. Identificar estos intentos, no interactuar con ellos y eliminarlos de inmediato es clave para evitar caer en engaños cada vez más sofisticados.
3. Evita conectarte a redes públicas de internet
Las redes Wi-Fi públicas pueden ser interceptadas mediante ataques cibernéticos que permiten a los delincuentes acceder a información sensible, como contraseñas o números de tarjetas. En caso de necesitar conectividad fuera de casa, se recomienda usar datos móviles o una red privada virtual (VPN) que cifre la información transmitida.
4. Controla los permisos de las aplicaciones
Muchas aplicaciones solicitan más accesos de los necesarios para su funcionamiento. Revisar y limitar los permisos otorgados —como ubicación, contactos o micrófono— reduce el riesgo de fugas de datos y vigilancia no deseada. A nivel global, las tendencias muestran que los datos personales son uno de los principales objetivos tanto de ataques corporativos como individuales.
Un reto creciente para usuarios y empresas
En un ecosistema digital cada vez más complejo, la seguridad de la información se ha convertido en una necesidad urgente para emprendedores, clientes y cualquier persona que utilice plataformas tecnológicas. La pérdida o exposición de datos no solo implica posibles sanciones legales, sino también daños a la confianza y a la reputación.
“El incremento global de ciberataques hace indispensable adoptar una cultura preventiva basada en tecnología, educación digital y cumplimiento normativo. La protección de datos no solo previene sanciones, también construye confianza, reputación y sostenibilidad empresarial”, concluye Aybar.
En el Día Internacional de la Protección de Datos, la recomendación es clara: informarse, adoptar hábitos digitales responsables y entender que la seguridad de la información comienza con decisiones cotidianas que pueden marcar la diferencia.
