Lima, enero de 2026.- El inicio de las vacaciones y la temporada de verano suelen asociarse a reuniones, celebraciones y cambios en los hábitos cotidianos. Sin embargo, estos excesos pueden tener consecuencias graves para la salud hepática. En el Perú, más del 70 % de los cánceres primarios de hígado corresponden a carcinoma hepatocelular (HCC) y, en la mayoría de los casos, la enfermedad se detecta en fases avanzadas, cuando las opciones de tratamiento son más limitadas.
El carcinoma hepatocelular es la forma más común de cáncer de hígado a nivel mundial y tiene un impacto mayor en hombres y en personas mayores de 50 años. De acuerdo con especialistas, menos de un tercio de los pacientes recibe un diagnóstico temprano, etapa en la que aún existen alternativas terapéuticas con mejores resultados y mayor sobrevida. Esta realidad pone en evidencia la necesidad de reforzar la prevención, el control médico oportuno y la capacidad diagnóstica del sistema de salud.
Un cáncer que suele avanzar en silencio
El Javier Díaz, especialista y jefe de servicio del Hospital Edgardo Rebagliati, explica que el carcinoma hepatocelular generalmente se desarrolla sobre un hígado previamente dañado. Entre los principales factores de riesgo se encuentran la hepatitis viral crónica, la enfermedad hepática asociada al consumo de alcohol y la esteatosis hepática metabólica (MASLD), condiciones cuya prevalencia continúa en aumento en el país.
“El problema es que el HCC suele ser un enemigo silencioso. En muchos casos no genera síntomas claros en etapas iniciales, por lo que el paciente llega a consulta cuando la enfermedad ya está avanzada”, señala el especialista. Esta falta de manifestaciones tempranas dificulta la detección oportuna y reduce las posibilidades de un tratamiento curativo.
Vacaciones y verano: un periodo de mayor riesgo
Durante el verano, los cambios en la rutina pueden acelerar procesos inflamatorios en el hígado, especialmente en personas con factores de riesgo preexistentes. El consumo elevado de alcohol, las comidas ricas en grasas y azúcares, y la reducción de la actividad física pueden agravar enfermedades hepáticas ya existentes.
“En esta época del año, los excesos pueden favorecer descompensaciones y empeorar el estado de quienes viven con hígado graso, hepatitis crónica o antecedentes de consumo perjudicial de alcohol”, advierte el Dr. Díaz. Por ello, las vacaciones representan un periodo de especial cuidado para la salud hepática, aunque muchas veces se perciban como un momento libre de restricciones.
Diagnóstico tardío y desafíos en la atención
Uno de los principales retos frente al cáncer de hígado es que gran parte de los pacientes acude a consulta cuando la enfermedad ya se encuentra avanzada. En estos casos, las alternativas terapéuticas son más limitadas y complejas, lo que impacta directamente en el pronóstico.
El especialista subraya la importancia de que los centros de salud cuenten con personal capacitado en técnicas diagnósticas especializadas, como ecografías realizadas por expertos en patología hepática, así como con equipos multidisciplinarios integrados por hepatólogos, oncólogos, radiólogos y cirujanos. Este enfoque permite una evaluación integral del paciente y aumenta las posibilidades de detectar la enfermedad en etapas tempranas.
Recomendaciones para reducir el riesgo de carcinoma hepatocelular
La prevención y el control regular son claves para disminuir el riesgo de desarrollar cáncer de hígado o detectarlo de manera oportuna. El Dr. Díaz brinda las siguientes recomendaciones, especialmente relevantes durante las vacaciones:
- Moderar el consumo de alcohol, evitando excesos en reuniones y eventos consecutivos.
- Evitar excesos alimentarios, priorizando comidas balanceadas y porciones moderadas.
- No suspender tratamientos ni controles médicos, en especial en personas con enfermedades hepáticas crónicas.
- Realizar actividad física ligera de forma regular, incluso durante el periodo vacacional.
- Acudir a controles preventivos y cumplir con los exámenes médicos programados.
Estas medidas, aunque simples, pueden marcar una diferencia significativa en la salud del hígado y en la detección temprana de enfermedades graves.
Sensibilización y detección temprana, claves para salvar vidas
El carcinoma hepatocelular no debe ser ignorado. “Sensibilizar a la población sobre los riesgos hepáticos asociados a los excesos en verano y promover la detección temprana puede marcar la diferencia entre acceder a un tratamiento oportuno o enfrentar la enfermedad en etapas avanzadas”, concluye el Dr. Díaz.
En un contexto donde la mayoría de los casos se diagnostican tarde, la información, la prevención y el autocuidado se convierten en herramientas fundamentales para proteger la salud hepática y reducir el impacto del cáncer de hígado en el país.
