Nueva vivienda: cómo proteger tu inversión más allá del desgravamen

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Lima, enero de 2026.- La compra de una vivienda es una de las decisiones financieras más importantes para las familias peruanas. Sin embargo, más allá del crédito hipotecario y la cuota mensual, existe un factor clave que suele resolverse de forma automática y sin mayor análisis: el seguro que respalda la deuda ante un imprevisto.

Tradicionalmente, las entidades financieras incluyen un seguro de desgravamen, cuyo objetivo es cancelar el saldo pendiente del préstamo en caso de fallecimiento del titular. Si bien esta cobertura libera a la familia de la deuda hipotecaria, en el mercado peruano existen alternativas más flexibles y estratégicas que permiten una protección patrimonial más amplia, como los seguros de vida endosables a créditos hipotecarios.

“Cuando se adquiere una propiedad, no solo se está asegurando una deuda, sino la tranquilidad financiera de la familia. Un seguro de vida permite una protección mucho más integral, alineada con las necesidades reales de nuestros asegurados y sus familias”, señala Alfredo Salazar, gerente general de AuguStar Seguros.

Seguro de vida versus seguro de desgravamen

Una de las principales diferencias entre ambas opciones radica en el beneficiario y el alcance de la cobertura. En el seguro de desgravamen, el único beneficiario es la entidad financiera y el monto asegurado disminuye conforme se amortiza el crédito. Su función se limita exclusivamente a la cancelación de la deuda.

En cambio, el seguro de vida mantiene un capital constante durante toda la vigencia de la póliza y permite al asegurado designar libremente a sus beneficiarios. Esto implica que, ante un evento inesperado como el fallecimiento del titular, la familia no solo puede saldar el saldo restante del préstamo hipotecario, sino también contar con recursos adicionales para cubrir gastos médicos, funerarios, educación de los hijos o el sustento diario.

Esta diferencia convierte al seguro de vida en una herramienta que va más allá del crédito hipotecario y se integra a una planificación financiera y patrimonial de largo plazo, ofreciendo mayor estabilidad ante escenarios imprevistos.

Flexibilidad y planificación financiera

Otro aspecto relevante es la flexibilidad en el uso del capital asegurado. Mientras el seguro de desgravamen está estrictamente orientado a la cancelación de la deuda, el seguro de vida brinda libertad para que los beneficiarios decidan cómo utilizar el monto recibido, según las necesidades del momento.

Esta característica resulta especialmente valiosa en contextos de incertidumbre económica, donde contar con liquidez adicional puede marcar la diferencia entre mantener la estabilidad financiera del hogar o enfrentar dificultades prolongadas.

¿Cómo cambiar el seguro del crédito hipotecario?

El proceso para reemplazar el seguro de desgravamen por un seguro de vida es sencillo. El titular del crédito debe informar a la entidad financiera su decisión de realizar el cambio y contratar una póliza de vida que pueda ser endosada al préstamo hipotecario, como un Seguro de Vida Universal o un Seguro de Vida Temporal.

Es fundamental mantener la póliza activa durante toda la vigencia del crédito y revisarla periódicamente, para asegurar que la cobertura siga siendo adecuada frente a cambios en las condiciones familiares, económicas o laborales.

Finalmente, el especialista recomienda que los beneficiarios conozcan claramente el propósito del seguro y el uso del capital asegurado, de modo que puedan afrontar la hipoteca y otras obligaciones financieras con mayor tranquilidad. En un contexto donde cada decisión cuenta, elegir correctamente cómo proteger una vivienda puede marcar la diferencia entre simplemente saldar una deuda y asegurar la estabilidad financiera de toda la familia.

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