Lima, marzo de 2026.- Con el inicio del año escolar, miles de estudiantes regresan a las aulas y vuelven a compartir espacios cerrados durante varias horas al día. En este contexto, prevenir contagios de gripe y resfriados en el colegio se convierte en una prioridad para reducir la propagación de infecciones respiratorias entre alumnos, docentes y familias.
Especialistas advierten que en las primeras semanas del año escolar suelen incrementarse los casos de resfriado común, gripe (influenza), faringitis y amigdalitis, enfermedades que se transmiten con facilidad en ambientes donde existe contacto cercano entre estudiantes.
Según explica Piedad Aguilar Castañeda, coordinadora de la carrera de Enfermería Técnica del Instituto Carrión, los espacios cerrados con poca ventilación facilitan la circulación de virus respiratorios.
“Los espacios poco ventilados facilitan la concentración de virus en el ambiente. Cuando muchos alumnos permanecen varias horas en un aula cerrada, aumenta la probabilidad de contagio, sobre todo si alguno presenta síntomas respiratorios”, señala la especialista.
Por qué aumentan los contagios de gripe al inicio del año escolar
Durante el regreso a clases, los estudiantes vuelven a interactuar de manera constante en aulas, patios y espacios comunes. Esta convivencia prolongada favorece la transmisión de virus respiratorios que se propagan principalmente a través de gotas que se expulsan al hablar, toser o estornudar.
Además, los niños y adolescentes suelen compartir objetos de uso cotidiano, lo que incrementa el riesgo de contagio cuando las superficies han sido contaminadas con virus o bacterias.
De acuerdo con la especialista, otro factor importante es que muchos estudiantes aún no han desarrollado hábitos de higiene constantes, lo que facilita la propagación de enfermedades respiratorias en los colegios.
Cinco medidas simples para prevenir contagios en el colegio
Para reducir el riesgo de infecciones respiratorias durante el año escolar, los especialistas recomiendan reforzar hábitos básicos de prevención tanto en casa como en las instituciones educativas.
Entre las medidas más efectivas se encuentran:
• Lavarse las manos con frecuencia, especialmente al llegar al colegio, antes de comer y después de ir al baño.
• Cubrirse con el antebrazo al toser o estornudar o utilizar pañuelos desechables.
• Evitar compartir botellas, cubiertos, utensilios o artículos personales entre estudiantes.
• Mantener las aulas ventiladas, abriendo puertas y ventanas siempre que sea posible.
• Cuidar la higiene personal, incluyendo baño diario y limpieza del uniforme y los útiles escolares.
“El lavado frecuente de manos sigue siendo una de las medidas más efectivas para evitar la transmisión de virus y bacterias, especialmente en ambientes escolares donde el contacto entre estudiantes es constante”, añade Aguilar.
Señales de alerta que los padres deben tener en cuenta
Los padres de familia también cumplen un rol fundamental en la prevención de contagios. Identificar los síntomas a tiempo puede evitar que las infecciones se propaguen dentro de las aulas.
Entre los signos más comunes que deben generar alerta se encuentran:
• Fiebre
• Tos persistente
• Dolor de garganta
• Malestar general
• Vómitos o diarrea
Cuando un menor presenta alguno de estos síntomas, los especialistas recomiendan no enviarlo al colegio y acudir a un centro de salud para recibir orientación médica adecuada.
Esta medida no solo ayuda a cuidar la salud del estudiante, sino que también evita contagiar a otros compañeros.
La prevención es tarea de toda la comunidad educativa
Reducir los contagios de gripe y resfriados en los colegios depende de la participación conjunta de padres, docentes y estudiantes.
Promover hábitos de higiene, reforzar la ventilación de los ambientes y actuar con responsabilidad cuando aparecen síntomas son acciones clave para proteger la salud de la comunidad educativa.
“Padres, docentes y alumnos cumplen un rol importante en la prevención. Fomentar hábitos de higiene y actuar con responsabilidad cuando aparecen síntomas ayuda a reducir contagios y ausentismo escolar”, concluye la especialista.
Adoptar estas medidas simples desde el inicio del año escolar puede marcar una diferencia significativa para mantener aulas más saludables y reducir la propagación de infecciones respiratorias durante el periodo académico.
