Lima, mayo de 2026.- Un sismo en Ica de magnitud 6.1 se registró este 19 de mayo, recordando que el país vive bajo riesgo permanente. El movimiento tuvo su epicentro a 41 kilómetros al sur de la ciudad y a una profundidad de 81 kilómetros, según el Instituto Geofísico del Perú (IGP). Fue sentido con intensidad VI en la escala de Mercalli en Ica y se percibió con fuerza en Lima, a pocos días del Día Nacional de la Solidaridad y de Reflexión en la Prevención de Desastres, que se conmemora cada 31 de mayo.
El evento vuelve a poner en agenda una pregunta clave: cómo prepararse ante un desastre sísmico. El Perú se ubica dentro del Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las zonas con mayor actividad sísmica del planeta, donde se concentra más del 80 % de los sismos que ocurren cada año. La preparación previa puede marcar la diferencia entre enfrentar una emergencia con orden o hacerlo improvisando.
Riesgo sísmico permanente en el Perú
La recurrencia de sismos en el país no es excepcional, sino parte de su realidad geográfica. De acuerdo con especialistas, el riesgo no se elimina, pero sí puede reducirse su impacto mediante decisiones tomadas antes de que ocurra una emergencia. Estas acciones incluyen desde la organización familiar hasta la protección del patrimonio.
En este contexto, la prevención cobra especial relevancia. No se trata únicamente de saber qué hacer durante un sismo, sino de haber evaluado previamente los escenarios posibles y contar con recursos básicos que permitan responder con rapidez.
Cinco acciones clave para estar preparados
La prevención efectiva se construye con medidas concretas. Estas son cinco acciones esenciales que toda familia debería considerar para prepararse ante un sismo de gran magnitud.
Elaborar un Plan Familiar de Emergencia
El Instituto Nacional de Defensa Civil recomienda que cada hogar cuente con un plan familiar de emergencia conocido por todos sus integrantes. Este debe identificar zonas seguras dentro y fuera de la vivienda, rutas de evacuación, un punto de encuentro y roles asignados, como quién asiste a niños, adultos mayores o mascotas.
Preparar la mochila de emergencia y la caja de reserva
Según INDECI, el llamado “combo de supervivencia” está compuesto por una mochila de emergencia para las primeras 24 horas y una caja de reserva con provisiones para hasta cuatro días. La mochila no debe superar los ocho kilos e incluir agua, alimentos no perecibles, botiquín, medicamentos personales, linterna, radio a pilas, ropa de abrigo, artículos de higiene, dinero en efectivo y copias de documentos importantes.
Revisar la vivienda y asegurar elementos de riesgo
Durante un sismo, muchos daños ocurren por la caída o desplazamiento de objetos. Es recomendable anclar estanterías, televisores y libreros, asegurar lámparas y cuadros, revisar las conexiones de gas y electricidad y conocer la ubicación de las llaves de paso. En viviendas autoconstruidas, una evaluación profesional puede identificar vulnerabilidades estructurales antes de que se conviertan en un riesgo mayor.
Participar en los simulacros nacionales multipeligro
Los simulacros organizados por INDECI permiten poner a prueba el plan familiar, detectar fallas y mejorar la coordinación entre los miembros del hogar. Lejos de ser un trámite, estos ejercicios ayudan a interiorizar respuestas automáticas frente a una situación real.
Proteger el patrimonio con un seguro adecuado
Un sismo puede generar pérdidas materiales importantes, desde daños estructurales hasta la imposibilidad de habitar una vivienda. Contar con un seguro de hogar que cubra desastres naturales puede marcar una diferencia significativa en la recuperación posterior. Desde MAPFRE Perú, explican que la prevención también incluye decisiones financieras orientadas a proteger lo construido con años de esfuerzo.
“La prevención no evita los eventos naturales, pero sí reduce significativamente sus consecuencias. Estar preparados implica haber tomado decisiones antes: un plan familiar conversado, una mochila lista y una cobertura que proteja la inversión”, señala Laura Arboleda, directora de Riesgos Generales de MAPFRE Perú.
Prevención como inversión a largo plazo
El 31 de mayo no solo es una fecha para recordar a las víctimas del terremoto de 1970, sino también para reflexionar sobre las acciones que se toman hoy. Prepararse ante un desastre sísmico no es un gasto, sino una inversión en tranquilidad y seguridad familiar. Pequeñas acciones, sostenidas en el tiempo, contribuyen a construir una cultura de prevención que puede salvar vidas y reducir pérdidas.
