Lima, marzo de 2026.- El Helicobacter pylori es una de las bacterias más comunes que pueden habitar en el estómago humano durante años sin causar síntomas evidentes. Sin embargo, su presencia está asociada a diversos problemas digestivos y, en algunos casos, a enfermedades más graves. Comprender cómo se transmite esta bacteria y qué hábitos ayudan a reducir el riesgo de infección resulta fundamental para la prevención y el cuidado de la salud.
El Helicobacter pylori puede permanecer en el organismo durante largos periodos sin manifestarse, lo que dificulta su detección temprana. De acuerdo con especialistas, esta bacteria está relacionada con afecciones como úlceras gástricas, úlceras duodenales e incluso cáncer gástrico en determinadas regiones del mundo.
“Es una bacteria que crece en el estómago de los seres humanos y puede causar problemas como úlceras gástricas y duodenales e, incluso, cáncer en algunas regiones del mundo, como en Sudamérica”, explica el doctor Alejandro Piscoya, director de la carrera de Medicina de la Universidad Tecnológica del Perú (UTP).
Cómo se transmite el Helicobacter pylori
Aunque se han realizado numerosos estudios en las últimas décadas, la forma exacta de transmisión del Helicobacter pylori todavía no se conoce con total precisión.
Según el especialista, la evidencia científica indica que la transmisión ocurre principalmente de persona a persona dentro del hogar, especialmente durante la infancia.
“Sabemos que la transmisión ocurre principalmente dentro del entorno familiar, generalmente en los primeros años de vida”, señala Piscoya.
Algunas investigaciones también plantean la posibilidad de que el contagio se produzca a través de agua o alimentos contaminados, aunque esta hipótesis continúa en estudio.
De hecho, ciertos análisis han detectado ADN de Helicobacter pylori en el agua de viviendas ubicadas en distintos distritos de Lima. No obstante, los científicos no han logrado aislar la bacteria ni hacerla crecer en las muestras analizadas, por lo que aún no existe una confirmación definitiva de esta vía de transmisión.
Otro aspecto que refuerza esta hipótesis es que la prevalencia de la infección suele disminuir en poblaciones que han mejorado sus sistemas de agua potable y desagüe, lo que sugiere una relación con las condiciones sanitarias.
Mitos sobre el contagio de la bacteria
Alrededor del Helicobacter pylori circulan múltiples creencias sobre cómo se transmite. Entre los mitos más difundidos se encuentran:
- Compartir cubiertos o utensilios
- Comer del mismo plato que otra persona
- Besar a alguien que tiene la bacteria
Sin embargo, hasta el momento no existe evidencia científica concluyente que confirme estas formas de transmisión.
“No lo sabemos a ciencia cierta. Aun así, mantener buenas prácticas de higiene de manos y de manipulación de alimentos es importante porque ayuda a prevenir múltiples enfermedades”, explica el médico.
Diversos estudios también sugieren que el entorno social y las condiciones de vivienda pueden influir en la propagación de la infección.
Por ejemplo, vivir en hogares con mayor número de personas o con condiciones sanitarias limitadas podría aumentar la probabilidad de contagio, aunque todavía se requieren más investigaciones para comprender completamente estos factores.
Hábitos que ayudan a reducir el riesgo de infección
Aunque no existen medidas específicas que garanticen la prevención del Helicobacter pylori, los especialistas coinciden en que los hábitos básicos de higiene pueden reducir el riesgo de contagio.
Entre las recomendaciones más importantes se encuentran:
- Lavarse las manos antes de preparar o consumir alimentos
- Lavarse las manos después de usar el baño
- Consumir agua hervida o proveniente de fuentes seguras
- Mantener buenas prácticas de manipulación de alimentos
Estas medidas no solo ayudan a disminuir el riesgo de infección por Helicobacter pylori, sino también a prevenir otras enfermedades gastrointestinales frecuentes.
Además, mejorar el acceso a agua potable, saneamiento y condiciones de higiene continúa siendo una de las estrategias más efectivas para reducir la propagación de bacterias asociadas a problemas digestivos.
Cuándo acudir al médico
Uno de los mayores desafíos de esta infección es que la mayoría de personas no presenta síntomas claros, lo que dificulta sospechar la presencia de la bacteria.
“En la mayoría de los casos no produce síntomas, por lo que no es fácil sospechar su presencia”, señala el doctor Piscoya.
Sin embargo, cuando aparecen dolor abdominal persistente, molestias digestivas o se detecta una úlcera, los médicos suelen recomendar pruebas diagnósticas para identificar la bacteria y aplicar el tratamiento correspondiente.
Entre los métodos más utilizados se encuentran:
- Prueba de aliento
- Prueba de heces
- Endoscopía digestiva en casos específicos
Actualmente, algunos países están implementando estrategias de detección temprana en adultos jóvenes, con el objetivo de identificar la infección antes de que genere complicaciones mayores.
También se están investigando herramientas que permitan determinar qué personas mayores podrían beneficiarse de estudios como la endoscopía para detectar lesiones premalignas de manera temprana.
En ese contexto, comprender mejor cómo se transmite el Helicobacter pylori y promover hábitos básicos de higiene continúa siendo una herramienta clave para reducir el riesgo de infección y prevenir posibles complicaciones digestivas a largo plazo.
