Cinco consejos para evitar que la disfunción eréctil afecte tu vida sexual

La disfunción eréctil es un problema que afecta a miles de varones, quienes, en ocasiones, por desconocimiento, temor o vergüenza optan por guardar silencio o recurren a la automedicación. Esta decisión, no solo prolonga innecesariamente la dolencia, sino que puede agravar el estado de salud de la persona pues, muchas veces, este padecimiento es un síntoma de otro subyacente.

De acuerdo con el Dr. Carlos Muñoz, urólogo andrólogo del Centro Médico Urozen, “la función sexual depende del buen funcionamiento del sistema cardiovascular, el corazón, los vasos sanguíneos y el sistema nervioso. Las causas de la disfunción eréctil van desde un aspecto puramente psicológico hasta complicaciones de fondo, como alteraciones vasculares, afecciones circulatorias, neurológicas, endocrinas o una combinación de ellas”.

En ese sentido, el especialista ofrece cinco consejos para enfrentar esta afección.

  1. No automedicarse. Igual que cualquier medicamento, los fármacos recetados para la disfunción eréctil no pueden tomarse sin la supervisión de un profesional. Este debe considerar los antecedentes de enfermedades cardiovasculares, hipertensión, problemas hepáticos o la interacción con otros medicamentos. Tampoco se deben emplear sustancias de dudosa procedencia que se comercializan como curas “milagrosas”, pues no cuentan con el respaldo científico y ponen en riesgo su salud.
  2. Balancear la dieta. El consumo de alimentos abundantes en grasas saturadas eleva los niveles de colesterol en sangre. La grasa se adhiere a las paredes de las arterias e impide el correcto flujo de la sangre hacia los cuerpos cavernosos, lo que complica la erección. Es necesario reemplazar estos alimentos por aquellos que contengan omega 3, como aceite de oliva, paltas, nueces o pecanas. También, frutas cítricas, arándanos o fresas, que son ricas en flavonoides y favorecen la producción de testosterona. Asimismo, el consumo de ajo y cebolla mejora la circulación.
  3. Control de la diabetes. Los pacientes con diabetes tienen tres veces más probabilidades de padecer de disfunción eréctil. Por eso es importante llevar un control adecuado de la enfermedad a fin de evitar daños en los nervios o los vasos involucrados en la erección.
  4. Evitar el consumo de tabaco y alcohol. El fumar cigarrillos está relacionado con la disminución de la función sexual progresiva y los problemas de erección. Por otro lado, el alcohol, en bajas cantidades, puede incrementar el deseo sexual y a liberar tensiones, pero si se sobrepasa el consumo recomendado, la respuesta del cuerpo a los estímulos se entorpece y aparecen dificultades para lograr o mantener una erección.
  5. Elegir una terapia correcta. En la actualidad existen diversas maneras de abordar la disfunción eréctil, que van desde los métodos farmacológicos vía oral, que actúan de forma puntual para lograr la erección temporal, hasta soluciones de fondo, como las inyecciones al cuerpo cavernoso e intrauretral, los sistemas de vacío VACUM, las ondas de choque o una combinación de los tratamientos descritos. En caso de no presentar respuesta, la cirugía con implantes de prótesis de pene, tanto hidráulicas como semirrígidas, es el método de elección. Asimismo, es importante acompañar el manejo de la disfunción con asistencia psicológica.  

Actualmente, la disfunción eréctil no tiene por qué ser una limitación, pues si se toman en cuenta los cuidados en el estilo de vida, la alimentación y la elección de un tratamiento que considere de forma integral los requerimientos de la persona, se puede solucionar y tener una vida sexual plena.

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