Cinco recomendaciones para que la humedad no afecte tus instalaciones eléctricas

Las manchas en las paredes, la pintura levantada, la aparición de hongos o la presencia de abultamientos y grietas en la madera son indicios de problemas de humedad en el hogar. De no controlarse a tiempo, además de dañar estas superficies, puede traer consecuencias graves si entra en contacto con el sistema eléctrico.

En palabras del especialista Fernando Yupanqui, Jefe de Ingeniería de Producto de CELSA, “el agua es un conductor de la electricidad, en vista de eso, al primer signo de humedad se debe pensar que existe la posibilidad que el líquido alcance a los conductores. El contacto de estos dos elementos ocasiona cortocircuitos, electrocuciones o incendios. Este peligro se incrementa si los conectores eléctricos son antiguos o se encuentran deteriorados”.

Por ese motivo, con el fin de prevenir accidentes en el hogar, el especialista ofrece cinco recomendaciones para que la humedad no provoque daños eléctricos:

  1. Examinar periódicamente la superficie de las paredes. La presencia de marcas de humedad son señales que no se pueden pasar por alto. Si bien hay lugares de la casa donde la aparición de moho es habitual, como el piso de la ducha o en zonas cercanas, el descubrir manchas en techos, en muros distantes o en esquinas debe poner en alerta sobre una posible filtración.
  • Comprobar el estado de la llave diferencial. Este dispositivo es un instrumento de seguridad que se activa al identificar una fuga de corriente con el objetivo de salvar la vida de las personas en caso de electrocuciones. Si se tiene un cable en malas condiciones que entra en contacto con una pared húmeda, el diferencial saltará y cerrará el circuito evitando cualquier accidente. Para que cumpla su función se recomienda una revisión regular de su funcionamiento.
  • Reemplazar los conectores eléctricos. Es necesario sustituir las conexiones que se encuentren desgastadas, expuestas o tengan más de 20 años de uso por productos de calidad y seguridad que hayan sido fabricados bajo estándares internacionales. En la actualidad, el aislamiento de los conductores eléctricos cuenta con características que los hacen más resistentes al agua y a la humedad.
  • Verificar el estado de los tomacorrientes. El baño y la cocina son habitaciones en las que se utiliza la electricidad y el agua, por eso es importante evaluar la ubicación y el sellado del contorno de los enchufes, ya que el vapor producido al usar termas, duchas eléctricas o al cocinar, se condensa, genera gotas y, si se filtra, puede ocasionar cortocircuitos.
  • Ventilar frecuentemente la casa. Es quizá la manera más sencilla de evitar problemas de humedad por condensación. Dejar las ventanas abiertas durante 10 minutos diarios ayuda a oxigenar los ambientes y previene la formación de moho y hongos en las paredes.

La humedad tiene distintas causas, como problemas de drenaje, el tipo de suelo sobre el que se encuentra la vivienda, la rotura de alguna cañería, fugas de agua, filtraciones del exterior o la cantidad de humedad atmosférica, por eso al primer rastro se debe llamar a un especialista para identificar correctamente el origen y prevenir futuros accidentes.

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