Cómo proteger las conexiones eléctricas durante el invierno

Debido a las bajas temperaturas, el consumo de energía eléctrica aumenta durante los meses de invierno. A los aparatos empleados habitualmente se le suman el uso de calentadores eléctricos, estufas eléctricas, thermas, deshumedecedores, hervidores o un mayor consumo de luz eléctrica. Este incremento pone a prueba las conexiones eléctricas que, de no estar preparadas, pueden ocasionar accidentes como electrocuciones o incendios.

De acuerdo con Fernando Gainza, Gerente Comercial de CELSA, el riesgo de sobrecarga del sistema eléctrico aumenta en esta época del año por la necesidad de conectar varios aparatos al mismo tiempo. A esto se le suma la falta de mantenimiento del cableado del hogar.

“Los conductores eléctricos sufren daños con el paso del tiempo, el polvo la humedad o los sismos pueden afectar el aislamiento y comprometer su funcionalidad, las viviendas de más de dos décadas requieren de un cambio en el cableado, pues se trata de componentes que ya han cumplido su tiempo de servicio”, agrega el Gerente Comercial de CELSA.

En ese sentido, el especialista brinda cuatro recomendaciones para mantener el cuidado del sistema eléctrico en casa durante el invierno:

  1. Evite sobrecargar los tomacorrientes. El conectar varios equipos a los tomacorrientes hace que los cables transporten más energía lo que aumenta su temperatura. Si este componente no está preparado, o tiene algún daño, podría desencadenar un incendio. Además, existen equipos de alto consumo como secadoras de ropa, estufas eléctricas o termas que no compartan de forma simultánea el mismo circuito. De preferencia estos equipos deben tener una conexión independiente.
  2. Mantenga las conexiones alejadas del calor y del agua. Es importante verificar la ubicación de los cables, estos no pueden entrar en contacto con superficies calientes como estufas eléctricas ni planchas porque esto derretiría su aislamiento. Además, en lugares con lluvia es importante verificar que las conexiones queden fuera del alcance del agua para evitar el peligro de electrocución.
  3. Preste atención a los signos de alerta. El parpadeo de luces, la activación reiterada del interruptor termomagnético, el olor a plástico quemado o el sentir un hormigueo al tocar superficies metálicas, así como la carcasa de los aparatos eléctricos, son señales de algún problema con la conexión eléctrica. Apenas identifique alguna de estas señales se debe llamar a un especialista para su revisión.
  4. Edad de la vivienda. Si su vivienda tiene más de veinte años y no se han refaccionado las conexiones eléctricas es momento de replantearse la posibilidad de cambiar las conexiones. Las viviendas antiguas suelen tener una sola conexión eléctrica y no están preparadas para un consumo eléctrico tan alto como el actual.

Para finalizar, el especialista remarca que para evitar fallas en las conexiones es esencial adquirir conductores eléctricos de calidad y seguridad que garanticen resistencia y durabilidad.

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