Luzca sus pies hermosos con uñas sanas

La época de verano permite usar sandalias y calzado liviano y abierto. Sin embargo, muchas personas no pueden lucirlos debido a la terrible apariencia que les da la presencia de hongos en las uñas de los pies u onicomicosis, como la llaman los especialistas. El dermatólogo de la Clínica Ricardo Palma, Carlos Sordo nos brinda consejos para eliminar esta molesta infección.

La infección micótica en sus estadios iniciales puede pasar desapercibida pues no suele dar síntomas. Sin embargo, conforme avanza la infección se hace evidente pudiendo observarse en la mayoría de los casos alteraciones estructurales en las uñas, como cambios de color, con separación, engrosamiento o destrucción de la lámina ungueal. En casos más extremos puede presentarse dolor y secreción en lecho y  bordes, dependiendo del tipo de hongo y la inflamación que produce o si existe infección bacteriana añadida.

Si no se trata adecuadamente se pueden contagiar otras uñas generando engrosamiento, deformidad y molestias al caminar.

Además, pueden verse afectadas las uñas de la mano y por ende otras partes del cuerpo, con las molestias consecuentes o el peligro de contagiar a la familia. La presencia de micosis en las uñas también puede favorecer las infecciones localizadas (paroniquias) o más severas (celulitis) lo que pone en peligro la salud del paciente.

¿Qué hacer con los hongos?

El doctor Sordo recomienda que, en la medida de lo posible, se debe realizar un examen directo y cultivo de las uñas para determinar el tipo de hongo. Una vez hecho esto, dependiendo del grado de compromiso y número de uñas afectadas, así como de la edad, condición u ocupación del paciente a tratar, se puede instaurar tratamiento local (con cremas, lacas o esmaltes) o sistémico con pastillas, lo que determinará la duración del mismo, que puede durar en promedio de 2 a 4 meses o extenderse al año.

El especialista advierte que no es recomendable automedicarse, ya que el tratamiento puede fracasar si se emplea agentes antimicóticos inadecuados para el tipo de hongo involucrado, o administrarlos en dosis o tiempo insuficientes. Además señala que es importante que sea un médico especialista el que lo medique ya que pueden presentarse efectos secundarios. De ahí la importancia del control y seguimiento médico oportuno.

También recomienda desinfectar la ropa, zapatos o duchas en casa, así como acudir a zonas públicas con la protección adecuada.

Prevenir antes que curar

Para evitar estas molestias, es recomendable realizar una higiene adecuada manteniendo la piel y uñas secas, hidratadas y humectadas. Se debe evitar dañar o retirar la piel que las rodea (cutícula) ya que este tejido constituye el sello y barrera que impide el ingreso del agua y agentes infecciosos. También es importante utilizar medias y zapatos holgados y cómodos, así como zapatillas adecuadas al practicar deportes, que permitan una buena ventilación sin deformar los pies. Evite caminar descalzo. Además, recuerde utilizar pinzas, tijeras o corta uñas personales destinado unas específicamente para las uñas afectadas desinfectándolas después de su uso.

Siga estos consejos y podrá disfrutar del verano usando sandalias sin temor.

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