Diris Lima Centro brinda recomendaciones para una lonchera saludable en el próximo regreso a clases

En este próximo regreso a clases, debemos tomar todas las medidas necesarias para evitar que los más pequeños del hogar puedan ser contagiados de la COVID-19, no obstante, no podemos dejar de lado que durante las horas de jornada pedagógica en los centros educativos omitan su hora de alimentación.

Es por ello que la nutricionista de la Dirección de Redes Integradas de Salud (Diris) Lima Centro, Bertha Medina indicó que la lonchera debe ser sencilla, colorida y variada para que los menores de edad puedan consumirlo sin ningún problema. En ese sentido, expresó que una ración de frutas y líquidos dependiendo de la edad en la que se encuentre el niño, es lo indispensable para que puedan sostenerse fuera de casa.

La especialista recomendó que, de ser posible, los padres puedan cortar todas las frutas que los padres envíen a sus hijos, esto por el marco que atravesamos a raíz de la pandemia, para evitar que los docentes o auxiliares manipulen los alimentos de los pequeños.

Resaltó que los niños que se encuentren en la etapa preescolar deberían incluir en su lonchera 250 ml. de alguna bebida (baja en azúcar y en su posibilidad evitar ser procesada), junto a una ración de uvas, galletas de arroz o tortillas de avena. 

Por otra parte, en la etapa de educación primaria, lo ideal sería que llevaran 250 ml. de alguna bebida con las especificaciones mencionadas anteriormente y que se agreguen dos frutas y un complemento de papa con huevo.

En el caso de los estudiantes del nivel secundaria, deberían llevar un litro de alguna bebida, agregándole un pan con pollo (sin salsas ni complementos), acompañado de dos frutas.

Medina reforzó que los padres no pueden omitir ni confundir el desayuno con la lonchera, pues los pequeños deben ir a sus centros educativos luego de haber consumido algo que los pueda mantener con energía hasta el periodo del receso. Recomendó así que unas opciones de desayuno podrían ser avena baja en azúcar con huevo duro y una manzana, o también un camote mediano, acompañado de un filete de pescado con un jugo de papaya.

La nutricionista hizo hincapié en que todo niño debe pasar por una evaluación previa, pues se debe saber la condición en la que se encuentre el menor, de esta forma se garantizaría una ración idónea para él.

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