Las vacunas: ¿Qué son y por qué son importantes?

El retorno a clases está próximo, y, tanto los niños como los docentes deben estar preparados para este momento, es importante tener una buena salud para el bienestar de todos, si bien es cierto, niños menores de 5 años aún no están dentro del grupo etario para ser vacunados contra el COVID-19, pero sí deberían estar al día con las vacunas que establece el Ministerio de Salud.

Las vacunas son un producto biológico que tiene como finalidad generar inmunidad en el organismo frente a alguna enfermedad. La idea es que produzcan anticuerpos para que protejan de futuras infecciones, ya que el sistema inmune podrá reconocer el agente infeccioso y así destruirlo.

Cuando decimos sobre las vacunas que son un producto “biológico” nos referimos a que se obtienen a partir de microorganismos o gérmenes, como virus o bacterias, mismos que producen las enfermedades. Estos pueden estar muertos, atenuados (es decir, que están vivos, pero no producen la enfermedad porque están debilitados) o bien, ser solamente productos derivados de ellos.

“Nuestro sistema inmunitario está diseñado para recordar. Tras la administración de una o más dosis de una vacuna contra una enfermedad concreta, quedamos protegidos contra ella, normalmente durante años, décadas o incluso para toda la vida. Por eso las vacunas son tan eficaces: en vez de tratar una enfermedad cuando esta aparece, evitan que nos enfermemos”, dijo Yemina Jordán, subdirectora médica de Suiza Lab.

Las vacunas protegen contra muchas enfermedades, entre ellas: el cáncer cervicouterino, el cólera, la difteria, la enfermedad por el virus del Ébola, la fiebre amarilla, la tifoidea, la hepatitis B, la gripe, las infecciones por rotavirus, la meningitis, la neumonía, las paperas, la poliomielitis, la rabia, la rubéola, el sarampión, el tétanos, la tosferina, la varicela, entre otras.

Es posible que, en el Perú no se necesiten todas estas vacunas. Algunas solo es necesario administrarlas en situaciones específicas: antes de viajar a determinados lugares, en las zonas de riesgo o cuando una persona corre un riesgo elevado de infectarse por motivos laborales. Los profesionales sanitarios son quienes informarán de las vacunas que necesita un niño o adulto de acuerdo al lugar en dónde vive.

Como todos los medicamentos, las vacunas pueden causar efectos secundarios, pero suelen ser leves, por ejemplo: fiebre baja, dolor o enrojecimiento en el lugar de inyección; los que desaparecen espontáneamente a los pocos días de la aplicación.

Cabe mencionar que la mejor manera de prevenir las infecciones y enfermedades son las vacunas, y que no son solo para niños, sino para todas las edades, según las indicaciones de los profesionales de la salud.

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