Sigue estos consejos para no tener antojos de dulces en invierno

En épocas de otoño e invierno solemos pensar que el clima frío es la única causa por la cual comemos más y si bien tiene algo de sentido, no es la única razón. En estas temporadas hay menos luz solar, lo que disminuye la serotonina, un neurotransmisor que genera sensación de bienestar. Esto ocurre por muchas razones, algunas de ellas son por el consumo de alcohol y cafeína, y estrés. Eso nos lleva a querer compensar su deficiencia comiendo más carbohidratos, dulces, golosinas o chocolates, elementos que estimulan su secreción.

Vanessa Tello, T-Coach de Nutrición de Teoma, nos brinda los siguientes consejos para controlar nuestra alimentación en estas fechas, como:

  • Incluye carbohidratos complejos en tu dieta como arroz integral, quinua, avena, kiwicha, entre otros.
  • Incluye frutas, puedes prepararlas como compotas si no te provocan frescas por el frío.
  • Incluye verduras, las de hojas verde estimulan la secreción de serotonina, puedes comerlas en cremas, soufflés o ensaladas.
  • Incluye infusiones naturales que eleven la sensación térmica de tu cuerpo, estas te ayudarán a controlar la ansiedad. El té de kión con naranja y canela es una excelente opción.
  • Incluye suficientes proteínas magras para mantener tu metabolismo acelerado como pollo, huevos, pescado, entre otras.
  • Recuerda que un alimento saludable no tiene que ser desagradable, elige alternativas dulces y llenas de nutrientes como queques, panqueques o tortas. Se pueden preparar a base de frutas, harinas integrales, frutos secos y endulzantes naturales como la stevia.
  • Los ejercicios de relajación como el yoga o la meditación, o pasar un buen rato y divertirse incrementa la serotonina. Para contrarrestar el incremento de la melatonina, se recomienda realizar actividades al aire libre o ir en busca de climas más cálidos.
  • Las grasas saludables, como las mantequillas hechas a base de frutos secos, son una excelente opción para obtener calorías en caso el cuerpo lo necesite. Hay que tener cuidado con las porciones, aproximadamente de 30 a 50 gramos al día, ya que son alimentos muy calóricos.

No nos dejemos engañar por lo que el cuerpo nos “pide”, ya que no necesita y no nos pide carbohidratos refinados, azúcares ni golosinas. Necesita verdaderos nutrientes para compensar cualquier alteración biológica producida por los cambios de clima. En el invierno no nos provoca salir a hacer actividad física y esto se convierte en un circulo vicioso, porque subimos de peso. Además, nos sentimos más cansados, por eso es importante romper este mal hábito y formar nuevos con mucha determinación y disciplina.

La primera semana puede ser difícil, pero en la segunda semana tu cuerpo empezará a sentir los beneficios y luego será mucho más sencillo. Si deseas contar con más consejos y productos para el cuidado de tu salud puedes ingresar a la página http://teomacorp.com/.

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