Depresión navideña: cómo reconocerla y evitarla

La Navidad está cada vez más cerca y el entusiasmo de las personas se percibe con mayor intensidad lo cual se ve reflejada en elementos decorativos de esta temporada, así como en los planes que se empiezan a gestar para celebrarlo en familia o en proximidad a un ser querido.

Sin embargo, no para todas las personas la llegada de esta fecha es sinónimo de alegría, ya que algunas personas experimentan tristeza, sentimiento de apatía, desinterés, nostalgia, pérdida de sueño y de apetito, todas ellas manifestaciones de la “depresión navideña”.

En relación a ello, muchas pueden ser las causas, entre las que destacan el cierre de un ciclo donde el año termina y las personas se cuestionan si lograron los objetivos trazados, el estrés provocado por alcanzar las metas laborales o académicas, la presión por renovar un contrato laboral, la ausencia de seres queridos por enfermedad, distancia física o fallecimiento, la frustración por no lograr la maternidad, el recuerdo de una infancia con experiencias de  abandono o de una familia disfuncional, etc.

El doctor Edward Antonio Lozano Vargas, médico psiquiatra de la clínica Anglo Americana, nos comenta cuáles son los síntomas que presentan las personas que padecen este tipo de depresión, con el fin de permitir su rápido reconocimiento y tomar medidas para combatirla.

¿Cómo reconocer la depresión navideña?

  • El sujeto experimenta cansancio, apatía y pérdida de vitalidad.
  • El estado de ánimo es melancólico y el humor depresivo predomina de manera constante la mayor parte de los días.
  • Presenta un carácter irritable y sensible.
  • Aparecen pensamientos negativos y los recuerdos tristes invaden a la persona.
  • Experimenta desinterés por participar de su círculo social y por todo lo relacionado a la Navidad.
  • Pueden aparecer problemas de sueño y de apetito.

¿Cómo combatir la depresión navideña?

  • Organizar las actividades con tiempo y no dejar los preparativos para el final.
  • Se puede emplear este preámbulo a la Navidad para compartir con la familia y los amigos, asociando esta festividad con sentimientos positivos.
  • Emplear el tiempo de las vacaciones de fin de año para descubrir nuevos pasatiempos, llevar a cabo aquellos planes que no se culminaron o emprender nuevos retos.
  • Puede ser un buen momento para tomar decisiones, emprender nuevos proyectos o realizar un cambio de espacio físico que mejore el estado de ánimo y el entusiasmo por empezar una nueva etapa.
  • Ante la pérdida de una ser querido, es comprensible sentir su ausencia y extrañarlo, por lo que se debe dejar que la tristeza fluya sin que afecte a la persona la mayor parte del tiempo. Además, es importante crear nuevos hábitos o tradiciones que no se asocien a la persona para seguir avanzando con el ciclo de la vida.

Con esta información, conocer sobre la depresión navideña, sus síntomas y cómo tratarla será más sencillo, permitiendo que las personas busquen ayuda especializada para salir adelante y disfrutar de las festividades.

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